miércoles, 20 de octubre de 2010
Precisión y perfección
Publicado por La dama detrás de la historia en 10:36 0 comentarios
Precisión, perfección, idealización. Amo tener todo bajo control.
Noticia, NO LO ESTÁ.
martes, 12 de octubre de 2010
60 entradas después y el tema no cambia de a mucho...
Publicado por La dama detrás de la historia en 18:17 1 comentarios
A veces soy una persona complicada, no sé qué pensar de nada ni nadie, y entender que el mundo real está lleno de malas personas y malos sentimientos, saber que los cuentos de hadas no se cumplen en la realidad es un tropezar constante en el que sé que caeré y aún así no por ello deja de ser doloroso darme contra ese suelo llamado "realidad" una y otra y otra vez, y más doloros aún es saber que en medio de tus regaños se escondían advertencias de los huecos que hallaría en mi camino ( Tú has vivido más que yo , y sabes que lo digo en muchos sentidos diferentes)
El punto es que, la vida es una soberana porquería si sólo miro lo malo, y es algo medianamente llevable si simplemente ignoro mi habitual lista de preocupaciones y simplemente duermo y trato de pasarla bien.
Todos hemos cambiado con el tiempo, claramente no soy la persona de hace tres años que gozaba con lo simple y disfrutaba con cosas pequeñas y no vivía con paraguas por temor a las tormentas de agua que se encargaría de armar en su propio vaso. No, ciertamente no era así. Ahora he madurado en muchas cosas, abierto los ojos frente a otras tantas, pero no lo he hecho sola, y si yo misma me he tornado en un ser casi que irreconocible en algunas ocasiones, ¿ por qué me duele tanto aceptar que las demás personas a mi alrededor también cambian? No hablo de hacerlo para bien o para mal, sólo me preocupa si las personas que quiero están bien o mal, y me reprocho el hecho de estar mal si ellos están bien o viceversa, como si en serio fuera parte de mi vida tener feliz a todo el mundo, pero esa, chico Juan, es de las cosas que me has enseñado, que a veces las buenas intenciones no son suficientes para solucionar los problemas de los demás, y a veces, por mucho que se quiera, las personas que me rodean no pueden estar bien como me gustaría....
No sé qué más escribir, tengo mucho sueño y quiero descansar, olvidarme de todo, simplemente .........soñar, y no preocuparme por nada , sólo, soñar.
No sé si este escrito sólo recayó sobre tí hermanito, pero luego de un post tan emotivo y prometedor como el tuyo de esta mañana, bue... estas palabras sólo son delirio .
domingo, 10 de octubre de 2010
Good and Broken.
Publicado por La dama detrás de la historia en 17:25 0 comentarios
Tres años pasan rápido si se pasan bien, y ahora todo se va a la basura en medio de la depresión y dolor que me embargan. Eso soy, un ser humano nada más, y al Mundo no le importa pasarme por encima sin importar la sangre que fluye por mis venas y el corazón que late día a día , a veces despacio y otras rápido, justo como ahora, luchando por escapar , huir de aquello que le hace doler, no sentir ya.....
Hay gente buena y mala en este mundo, más mala que buena según empiezo a ver....
martes, 28 de septiembre de 2010
Envidia
Publicado por La dama detrás de la historia en 12:02 0 comentarios
En días como éstos mi alma poética se siente corrompida y sucia, como si no pudiera pararse frente a un espejo jamás.... Jumm... espejo, se me vino algo a la mente, veamos qué sale:
Espejismo:
El día que acepté romper el espejo de mi alma,
Miles de fragmentos volaron por el aire:
uno ha quedado atorado en las pantuflas de mi madre
otro más pequeño en la cama de mi gato
estoy buscando uno ¿ lo has visto?
Detrás de tu dinero, tus gafas de sol, tu maldito ego
¿ lo ves? no, yo tampoco veo ese fragmento.
Tal vez un pequeñín se haya quedado en mi dosis de cafeína de esta mañana
Fragmento perdido , qué bueno sería encontrarte
El espejo de mi alma intenta reconstruirse,
las grietas lo hacen ver feo, débil, cansado:
un espejo lleno de miles de espejos,
cada uno proyectando un rostro distinto
El día que acepté romper el espejo de mi alma,
olvidé que no tendría dinero para uno nuevo.
Listo, qué bien se siente desahogarse y que nadie pueda decirte ni "mu" por ello, o al menos, no de frente.











